La historia de la energía está ligada a la historia de la humanidad. Todo es energía, desde la taza de cereales con leche del desayuno que nos proporciona “la energía” para el cuerpo hasta la gasolina del coche que nos lleva a trabajar.
A partir de la revolución industrial, el hombre comenzó a utilizar el carbón y más tarde los derivados del petróleo de manera intensa. Se sustituyó el trabajo de la mano de obra por el de las máquinas.
En esta época se originaron las causas que hoy sufrimos con el llamado “efecto invernadero”. El carbono es un elemento químico presente en la composición de toda la materia orgánica. El planeta Tierra conservaba enormes cantidades de Carbono inmovilizado en forma de fósiles de plantas y animales, petróleo, carbón, gas natural, etc.
Al producirse la combustión de estos productos para obtener energía calorífica o eléctrica se liberan a la atmósfera grandes cantidades de Carbono que se une a Oxígeno, resultando CO2 o Dióxido de Carbono que daña directamente la capa de ozono que protege al planeta de las radiaciones solares.

La productividad de los pozos de petróleo responde a una curva ascendente que llega a un pico de máxima producción para después entrar en una meseta y comenzar a caer. Estados Unidos,tiene todos sus pozos en la fase descendente y es por eso que busca nuevas fuentes desesperadamente, siendo el principal consumidor mundial.
Podemos afirmar que las reservas de petróleo mundiales tienen unos 60 o 70 años de productividad estimadas, entonces, si pensamos a medio y largo plazo, ¿qué hacemos diseñando tantas nuevas carreteras y pistas de aeropuertos...?.
A las islas, el combustible diesel llega a la refinería de Tenerife para luego distribuirse al resto del archipiélago. Entre pérdidas que se producen en el transporte y la baja eficacia que tiene el transformarlo en energía eléctrica en las centrales, se puede decir que su eficacia energética es inferior al 20 %!!!!!!!!!. Además el uso de la energía eléctrica para generar calor es pésimo pues lo que calentaríamos con una cocina de gas gastando una bombona, necesitamos aproximadamente 6 veces más de combustible a quemar en la central eléctrica con una placa eléctrica. Hoy en día se potencia el uso de la energía eléctrica en las construcciones, tenemos sol y viento pero no dónde tender, así que usamos secadoras. Las cocinas y los termos eléctricos, todo obliga al uso de la electricidad.

El mayor gasto energético en Canarias se genera en producción de electricidad y en los transportes. Por parte de la administración no se realizan campañas de concienciación y sensibilización ciudadana para disminuir el consumo eléctrico o mejorar los transportes públicos. Nuestro consumo energético es paralelo al del resto del mundo, o sea, ascendente. El PECAN estaba aprobado pero“dormido” hasta hace un par de meses.
El uso de las energías renovables, solar y eólica, no llega al 1% del total del gasto energético del archipiélago.
Dependemos tanto del petróleo que incluso para fabricar las estructuras generadoras de energías renovables, placas solares, molinos, lo necesitamos. Esto hará que en un futuro, incluso la sequía de petróleo afecte al desarrollo de energías renovables.