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Artículos de Opinión


Chanchullo a todo gas (Cortesía de CanariasAhora.com)


Antonio Morales Méndez *

La andadura del Polígono Industrial de Arinaga se inició en el año 1972 con la aprobación de sus estatutos por Resolución del Ministerio de la Vivienda. En el Decreto 669, del mismo año, fue aprobado el proyecto de delimitación y más adelante las previsiones de planeamiento, precios máximos y mínimos, proyecto de expropiación, proyecto de urbanización y el Plan Parcial definitivo.

Inicialmente, el Polígono Industrial de Arinaga disponía de un suelo propio de más de catorce millones de metros cuadrados, pero el 28 de Mayo de 1985 el Consejo Rector acordó la reducción del ámbito del Plan Parcial dado que apenas se había vendido el suelo de la primera fase, en su mayor parte para especular y no para crear industrias, y así conseguir que se potenciaran inversiones de equipamientos, obras de infraestructuras, etc.....

Durante casi dos décadas la preocupación del Cabildo Insular por esta zona industrial fue prácticamente nula. Se sumaba así a las reticencias de importantes sectores económicos y empresariales muy dados a cuestionar las propuestas que se planean, teniendo en cuenta no sólo el presente sino el devenir de la realidad económica y demográfica de las islas, cuando no les supone rentabilidad inmediata.

Desde aquellos primeros momentos se fue generando en este Polígono Industrial un germen de empresarios singulares que iban, en las siguientes décadas, a definir un modelo de cogestión de un espacio público motor de la economía insular.

Así, trabajando juntos, con denuedo, se consiguió un puerto industrial al que se torpedeaba desde el Cabildo y la Autoridad Portuaria; se acometieron las infraestructuras necesarias; se constituyó la primera Entidad de Conservación de Canarias formada por los empresarios y el Ayuntamiento....Y detrás de todo esto la ZEC, la zona Franca, más de quinientas empresas instaladas, más de siete mil empleos directos, más de un 80% de las parcelas ocupadas, de los tres millones y medio de superficie industrial útil con que cuenta el Polígono.....

Fueron muchos años de enormes esfuerzos, de lucha sin cuartel para posibilitar un polo de desarrollo estratégico en el que muy pocos creían. Ante el gobierno central, ante las autoridades europeas y también ante nuestros instituciones insulares y canarias.

Contra viento y marea fuimos convenciendo a todos de la viabilidad de este gran espacio creador de empleo, generador de riqueza y hoy referencia de toda Canarias.

Pero una vez conseguido todo esto, una vez sentadas las bases para la potenciación de un centro logístico de singular transcendencia económica, aparecen como caracoles de debajo de las piedras con las primeras lluvias, los mismos personajes de siempre, con voraces maniobras especulativas capaces de dar al traste con un equipamiento insular de primera magnitud.

Así aparece, de repente, un presidente de Cabildo que pretende paralizar su crecimiento y emplear sus fondos, absolutamente vinculantes, para hacer obras improductivas en otros lugares.

Así aparece, de repente, una propuesta que pretendía trasladar la cementera de Arguineguín hasta Arinaga. La rechazamos porque nos pareció siempre una maniobra especulativa que nos endilgaba un problema para construir un hotel y apartamentos en su lugar.

Así aparece, de repente, la idea de trasladar la refinería tinerfeña, para propiciar la liberación de suelo en Santa Cruz de Tenerife y dejarnos a nosotros el riesgo y la contaminación.

Así aparece, de repente, la idea de construir un macropuerto para graneles, áridos y sobre todo, el gas. Y es en esta batalla en la que ahora estamos en franca oposición.

De ahí las declaraciones recientes de José Carlos Mauricio que quiero puntualizar y aclarar ante la opinión pública.

La propuesta de ampliación del puerto de Arinaga, a la que nos oponemos tal y como esta concebida, se ha venido intentando aprobar, a toda prisa y a trompicones, en parecidas circunstancias a las de istmo de Las Palmas de Gran Canaria. En estos momentos, Europa se dispone a poner en marcha un proceso administrativo que cuestiona su necesidad e impacto en el medio, porque no es cierto que solo afecte, como dice Mauricio, a unas aves por la instalación de aerogeneradores, algo absolutamente incierto, sino que tiene especial incidencia sobre el sebadal, las corrientes marinas, el paisaje, como sucede con el Reina Sofía, el litoral y la población.

En estos momentos carece de Plan Director y de un estudio de impacto medioambiental, algo absolutamente imprescindible.

Pero ¿por qué las prisas para esta ampliación y el viaje del consejero Mauricio a Europa? Pues muy claro, porque es aquí donde Gascan pretende construir una planta de gas rechazada por los ciudadanos, los colectivos ecologistas y la Mancomunidad del Sureste, que propone una alternativa de instalación “mar adentro”, como la que construye Endesa en Livorno, Italia. Por cierto Endesa dice que aquí no se puede construir una planta de este tipo, porque no está suficientemente experimentada, y la construye en Italia, donde no tiene un espacio tan frágil como en Gran Canaria, ni una población tan cercana. Lean lo que dice Endesa en su página web de esta planta off-shore italiana: “Esta tecnología presenta ventajas medioambientales y de seguridad al alejar la planta de zonas pobladas y minimizar significativamente su impacto visual. El proyecto de Livorno refuerza, por tanto, el compromiso de Endesa con el medioambiente, el desarrollo sostenible y la innovación tecnológica”.

Pues bien, a Gascan se le acaba los plazos para la construcción de la planta de gas que deben hacer en un puerto que no existe, que no tiene proyecto, ni Plan Director ni autorización administrativa. Por eso las prisas, por eso el intentar presionarnos y enfrentarnos a los grancanarios, con la frase lapidaria de “ o Arinaga o la prolongación de dique Reina Sofía”. Un dilema absolutamente falso y tergiversador de la realidad. Afirmo con contundencia que en absoluto tiene que ver una cosa con la otra. Afirmo con contundencia que el que no se construya un macro puerto para la instalación de una planta de gas, con dos depósitos equivalentes en altura a edificios de 20 plantas y con unas dimensiones equiparables a dos campos de fútbol, a menos de 500 metros de la población, en absoluto significa una “agresión” para Las Palmas de Gran Canaria.

De nuevo un intento de manipulación sobre la sociedad grancanaria a la que, implícitamente, se tacha de ignorante. De nuevo un intento de utilizar a la ciudadanía para una maniobra puramente especulativa.

En esta isla cabemos todos: las personas, los grupos políticos, las instituciones. Solo es preciso que hablemos y consensuemos desde la honradez de las propuestas y la transparencia de sus ejecuciones. También esta del gas, que parecemos aceptar todos sin ningún tipo de cuestionamiento, cuando no esta del todo claro que sea necesaria para Canarias, de que no suponga un enorme riesgo para Canarias. ¿Por qué no se abre un debate? ¿Por qué no nos pronunciamos todos, incluso los que han optado porque sean otros los que tomen las decisiones? ¿No podría, por ejemplo, una nube de gas natural avanzar,tras un accidente, hacia el sur turístico y acabar con ese recurso fundamental para Canarias? ¿Tiene todo el mundo esto claro?

Desde luego estamos convencidos, como ha sucedido en Tenerife con Granadilla, que existe un importante movimiento ciudadano dispuesto a no seguir permitiendo barbaridades en nuestras islas. Aquí, además, con los municipios de Ingenio, Santa Lucía y Agüimes unidos como una piña.

Desde luego podemos afirmar que hemos hecho un esfuerzo durante muchos años por propiciar un espacio compatible con el medio natural y lo hemos conseguido. Miles de metros de zona verde, energía eólica, recuperación de las salinas, aguas depuradas para el riego, control de vertidos, etc, etc, hacen de Arinaga un espacio modélico. El Polígono de Arinaga y el Puerto de Arinaga deben seguir siendo compatibles con una gran ciudad de más de 100.000 habitantes con el mayor porcentaje de crecimiento de Canarias, con una voluntad de sacar adelante un Agenda 21 local modélica, de obligado cumplimiento y que pocos realizan en estos momento, con un gran proyecto de desarrollo sostenible, pionero a nivel mundial que hoy ejecuta la Mancomunidad del Sureste, sobre unas bases muy sólidas ya consolidadas y que dirige el profesor Roque Calero.

No les quepa la menor duda de que esto no lo pondrá en riesgo nadie. Que los que pretendieron quedarse con la concesión de parques eólicos a dedo, que los que han pretendido concesiones portuarias y obras multimillonarias por encima del interés general, que los que pretendan pelotazos político-urbanísticos, nos van a tener siempre enfrente y al lado de la seguridad de los ciudadanos y de la defensa del medio natural.

Nos negamos con rotundidad a aceptar que los únicos que se arroguen la defensa del desarrollo de Gran Canaria sean los que defienden la urbanización de Veneguera, los que defienden arrasar con edificios los barrancos y laderas, los que defienden llenarnos de puertos deportivos y provocar un desarrollo caótico e insostenible.

* Alcalde de Agüimes


Proyecto de Desarrollo sostenible para la comarca del Sureste por Roque Calero.